
Ganó Trump: qué significa para la Argentina y cómo impactará en el comercio
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El republicano ganó las elecciones en los Estados Unidos y rápidamente recibió el saludo de celebración del presidente Javier Milei, quien en reiteradas ocasiones manifestó su admiración. Qué efectos tendrá su plan económico
El republicano Donald Trump ganó las elecciones en los Estados Unidos luego de superar los 270 votos electorales requeridos para llegar a la Casa Blanca y el impacto sobre la economía argentina del cambio de signo político, en uno de nuestros principales socios comerciales, no es menor. A pesar de la afinidad ideológica con el presidente Javier Milei, lo que se conoce del posible plan de gobierno del empresario norteamericano tiene aspectos que podrían impactar negativamente a nivel local. Pero como todo, hay luces y sombras.
El Ejecutivo y el mercado apuestan a que el triunfo de Trump impulse la llegada de fondos frescos, en miras a la eliminación del cepo y con abultados vencimientos de deuda en 2025; y genere una postura más flexible por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), donde EE.UU ocupa una silla clave.
En líneas generales, de acuerdo a Max Capital, “una victoria de Trump parece ser el evento más disruptivo para los mercados emergentes, afectando a las monedas por la amenaza de mayores aranceles de importación en USA y a los precios de los commodities por un aumento en la producción de petróleo. En términos fundamentales, monedas más débiles y precios de commodities más bajos serían malas noticias para el programa de Argentina, altamente dependiente de las exportaciones de energía y del ancla cambiaria”. No obstante, la consultora señaló que la posibilidad de un mayor apoyo del FMI podría contrarrestar los efectos.
Por su parte, el economista y analista financiero Javier Timerman señaló: “Las políticas económicas que impulsa un presidente republicano, generalmente, no son beneficiosas para la Argentina porque están enfocadas en cerrar la economía, aplicar tarifas y proteger el comercio de Estados Unidos. Esto no es bueno para una economía como la nuestra que necesita abrir mercados. Además, la política fiscal que suelen utilizar los republicanos, esto es bajar impuestos, agrava el déficit del tesoro norteamericano y eso fuerza, de alguna manera, a la Reserva Federal a ser más cauto en la baja de tasas para no sobre estimular la economía. Tasas altas y mercados más cerrados no es una buena combinación para la Argentina, que necesita mercados abiertos y tasas bajas para que los inversores se vuelquen a los países emergentes”.
Al respecto, Jorge Ángel Harker, analista de Mercados internacionales de Adcap Grupo Financiero, dijo: “Trump seguirá siendo un presidente que seguirá manejando un déficit fiscal. En ningún momento prometió mejorar el déficit fiscal. Las propuestas preocupan a los inversionistas de bonos porque se dedican a hablar de aumento de las tarifas y pegarle a la inflación core. Eso puede ser preocupante, porque los esfuerzos de la Reserva Federal de bajar tasas podrían verse afectados en este proceso”. Además, el ahora electo presidente, “fue un crítico de Jerome Powell, actual titular de la FED. Dijo que su trabajo fue, por lo menos, mediocre. Puede haber expectativas respecto a quién será su reemplazo”.
Por otro lado, Timerman resaltó que “hay una relación personal en cierto modo entre Trump y Milei, y eso sin duda va a ser positivo a la hora de tomar una decisión. Todavía los burócratas del Fondo dependen bastante del tesoro norteamericano. Hay que esperar y ver quién va a ser el funcionario que esté a cargo, puede ser uno con background más pro-mercado o más conservador”.
Héctor Torres, ex representante ante el FMI, apuntó: “Milei y Trump tienen algunos puntos en común, pero ‘esencias’ muy diferentes. Milei tiene convicciones ideológicas. Para Trump lo único que realmente cuenta son los ‘deals-based order’. Dicho esto, creo que Milei tiene razones para festejar el regreso de Trump a la Casa Blanca ya que tendrá mejores posibilidades de que EE.UU haga valer su influencia para ‘ablandar’ las objeciones técnicas del FMI. Lo que es seguro es que Trump le pedirá algo a cambio. Querrá negociar un ‘deal’. Lo más importante para EE.UU ya lo tiene. Milei ya se comprometió unilateralmente, por convicción ideológica, al alineamiento automático con EEUU (y con Israel). Eso Trump ya lo tiene en el bolsillo y una persona como Trump no ‘paga’ por lo que ya tiene. Sin duda querrá una nueva ‘prueba de amor’”.