
Docentes denunciaron la inconstitucionalidad de la Reforma Laboral y se movilizaron al Palacio de Tribunales
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Luego de la sanción definitiva de la reforma laboral en el Senado el pasado viernes, la federación nacional de docentes de UTN -FAGDUT- acompañó hoy a las confederaciones de trabajadores en la presentación judicial contra la reforma laboral; poco antes del mediodía el gremio marchó hacia el Palacio de Tribunales para sumarse a la presentación de recursos de amparo que buscan frenar la aplicación de la nueva ley.
El titular de los docentes “tecnológicos” explicó también que en materia jurídica la ley tiene “contradicciones”. “No admite reparación integral frente al despido, se limita el derecho a huelga y las asambleas, se desfinancia la seguridad social, con la eliminación de la ultraactividad buscan que acuerdos menores pesen más que los convenios colectivos, y se afecta la tutela sindical y las prácticas sindicales”, enumeró el dirigente docente.
En este sentido, la presentación que se hizo este mediodía ante la Justicia se debe a que esta Ley vulnera garantías reconocidas en la Constitución Nacional, entre ellas en el artículo 14 bis que protege la organización sindical libre y el derecho a la huelga. “La Ley contradice a la Constitución Nacional, por lo tanto carece de toda validez”, manifestó el Secretario Gremial de la organización, Leandro Lata, y dijo que se trata de “una reforma laboral que nos deja en las puertas del 1900”.
Además, el dirigente se mostró muy preocupado por la crisis universitaria en nuestro país. “A falta de paritaria, el gobierno nacional deja a los trabajadores de las universidades públicas, a sus familias y al sistema de salud que los respalda, en un contexto de endeudamiento y al borde de una crisis. Al igual que a todo el sistema universitario de ciencia y tecnología del país”, describió Lata.
Asimismo, el Secretario Gremial de FAGDUT reflexionó por qué la administración libertaria necesita de la reforma laboral: “En un país donde se castiga a los formadores y se regalan las tecnologías, nos condenan a ser un mero proveedor de materias primas, cuyo valor es el más bajo en la cadena de valor internacional. Con el agravante de que con el avance de la tecnología -importada- es un modelo de país para muy pocos”.