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Columna Religiosa:hoy “El Invierno”

“120 Años Predicando el Mensaje de Dios en Campana” Por: Luis Rodas

Columna Religiosa:hoy “El Invierno”

“120 Años Predicando el Mensaje de Dios en Campana” Por: Luis Rodas

Ya se vino a pleno el invierno, el sol débil, el frío y las heladas o las lluvias.

El invierno también se asocia con la etapa final de la existencia, aquella edad en la que el tren de la vida se va acercando a su última parada. 

Pero desde el punto de vista cristiano, "hay vida después del invierno".

Las semillas de trigo han sido ya sembradas, esperando que las primeras lluvias las pongan en plena actividad de germinar. 

La hojarasca que queda diseminada por el bosque, mantiene la humedad permitiendo que las hojas se descompongan, abonando así la tierra. 

EL invierno es un tiempo de descanso para las plantas, dar semillas para que otros sigan sembrando, y donde se preparan para un nuevo ciclo vital que llega con la primavera. 

Como en la naturaleza, los seres humanos también tenemos temporadas de invierno. Después de un tiempo de mucha actividad, responsabilidad, y arrastrar cargas pesadas, nuestras fuerzas flaquean, alguna enfermedad con los años aparece, pero es cuestión de encontrar otra forma de actividad y transmitir a los que nos siguen nuestras experiencias, 

En nuestro invierno necesitamos que todo el material de las estaciones pasadas, la hojarasca, las plantas secas, el abono, etc. sea transformado y nuestra tierra se limpie. 

Es durante el invierno, que nos es más fácil ceder, entregar aquello de nuestras vidas que no estábamos dispuestos antes, es el tiempo como dice La Biblia, que “el grano de trigo caiga en tierra y muera, para llevar así mucho fruto” (Juan 12:24). 

Pero los días son fríos, los cielos grises, las noches parecen eternas, es así el invierno. 

Es tiempo de morir, (hablando metafóricamente), una época de cambios y transformaciones, algo necesario, si no queremos quedarnos estancados en ese frío invierno.

Es hora de dejar atrás todo aquello que de una forma u otra se ha convertido en un lastre, en nuestras vidas, ya sean personas, deseos, sentimientos que nos oprimen la mente y el alma, en fin, obstáculos que nos impiden salir.

El invierno es un tiempo de descanso, es tiempo de recuperación, restauración y preparación para la próxima temporada. Dice un refrán, que cuánto más duro es el invierno, más esplendorosa es la primavera que le sigue. ¡Que así sea!

El invierno es tiempo de "morar al abrigo del Altísimo" (Salmo 91:1), de refugiarse en Él, sentir su calor y protección en medio de las tormentas. 

Es tiempo de "Estad quietos y conocer que yo soy Dios" (Salmo 46:10). 

Tenemos que dejar de luchar y entregarle a Dios el control de la situación que nos toca vivir.

Nuestra confianza está en Dios, porque sabemos que detrás del invierno siempre nos espera la primavera. No solo que hay vida eterna con Jesús después de la muerte, sino que podemos transmitir a otros esta experiencia de lo útil que es hacer las labores que agradan a Dios en las otras estaciones de la vida.

Nadie puede saber cómo será el invierno de su vida, por eso la Palabra de Dios, “La Biblia”, nos insta, ante situaciones difíciles, a no tirar la toalla, a no detenernos, a tener esperanza y sembrar, cuanto más sembremos, más abundante cosecha tendremos en el invierno de nuestra vida. Pronto vendrá la primavera a tu vida, "si elijes sembrar con Jesús". 

¿Quieres prepararte en este invierno para vivir una primavera con Dios de tu mano?

Búscalo a Jesús, busca a Dios, contáctate con un cristiano, y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de Dios. "La Biblia". ¡No te arrepentirás! 

¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana! ​​​Luis Rodas

 

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