
Experimentar las bondades y el sostén de Dios, ha sido una verdadera fuente de esperanza. Aún en casos donde las pruebas se sucedían en mi vida, la fe ha dado lugar a una separación de la dependencia del mundo. El buen corazón de Dios nos gana, cuando entregamos las riendas, y el control a Él.
Ser agradecidos nos protege de la trampa del descontento, y el esfuerzo incesante.
Revelar los miedos, tristezas, y angustias, es una buena receta. Podemos hablar porque Dios oye. Su oído está atento a nuestro clamor.
El (Salmo 56:3) alienta nuestra confianza: “En el día que temo, yo en tí confío” (Salmo 62:5) “Alma mía, en Dios solamente reposa. Porque de él es mi esperanza”.
(Efesios 3:20) “A aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de los que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”
El Señor a su tiempo nos sorprende, nos insta a renovarnos mentalmente, y a vestirnos de un nuevo hombre (Efesios 4: 23-24)
Dejar un espacio para la sorpresa en nuestro corazón, va respaldar nuestra confianza en aquel que es Todopoderoso.
Él es ese Dios, que puede abrir una puerta, encender una luz, y hacer perfecto nuestro camino.
El Señor Jesús trazó un plan, para cada uno de nosotros conforme a la incertidumbre y los desafíos que deberíamos atravesar. (Juan 14:6). “Yo soy el camino y la verdad y la vida, y nadie viene al padre sino por mí”
Con frecuencia miramos los talentos y habilidades de los demás, y deseamos ser como uno de ellos. Pero hemos sido diseñados para los propósitos, de Dios y Él no comete errores.
No tenemos que esforzarnos por obtener su favor, solo necesitamos recibirlo y creer.
Su gracia es un concepto esencial que los creyentes debemos entender. Ofrece con generosidad su favor a la humanidad, porque el sacrificio del Señor Jesucristo en la cruz, concedió perdón y salvación a todo aquel que en él crea.
Dice el (Salmo 3:5) “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia”
Lo mejor de la vida se encuentra cuando confiamos por completo en Dios y vivimos rendidos a su voluntad.
Depender de Él es indispensable para tener una vida abundante.
¿Quieres experimentar la vida abundante de Dios sobre la circunstancia que estás atravesando, y vivir una vida nueva junto a Señor Jesús?
Búscalo a Jesús, busca a Dios, contáctate con un cristiano, y/o una iglesia que enseñe de Cristo y La Palabra de Dios. "La Biblia". ¡No te arrepentirás!
¡Dios te bendiga! ¡Hasta la próxima semana!