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Columna: EL PROTOCOLO, UNA HERRAMIENTA PARA EL ÉXITO.

POR KARINA GELVEZ Consultora en Protocolo y Etiqueta. Organizadora Profesional de Eventos.

Columna: EL PROTOCOLO, UNA HERRAMIENTA PARA EL ÉXITO.

POR KARINA GELVEZ Consultora en Protocolo y Etiqueta. Organizadora Profesional de Eventos.

El Protocolo es fundamental para nuestra vida en sociedad. Cuando está aplicado de manera adecuada, trae orden y estructura, ya sea en el ámbito de la organización de eventos, en el empresarial o en el ámbito social. Brinda a través de sus normas y códigos de conducta, un ambiente de respeto y armonía, jerarquizando, facilitando las relaciones interpersonales y transmitiendo una imagen positiva de la organización, evento o anfitrión. No imagino siquiera una sociedad sin normas donde todo esté librado al azar, y donde todo de lo mismo.

    La RAE define al Protocolo como un “conjunto de reglas establecidas para ceremonias y actos oficiales o solemnes”. Muchas veces, esta palabra solemne provoca en la sociedad una percepción de rigidez y formalismo excesivo respecto del Protocolo. Es decir, si bien, gran parte de la sociedad reconoce su importancia para lograr un necesario ordenamiento, dicha solemnidad puede generar una sensación de incomodidad o limitación. Esta sensación no es casualidad; a mi entender, a lo largo de los años existieron y existen distintos prejuicios, impulsados quizás por personas que deciden mostrarlo de una manera desacertada. Un Protocolo acartonado, de palabrerío rimbombante pero carente de profundidad; aquel exclusivo y reservado para una pequeña Elite que toma champaña, con el dedo meñique levantado, con el solo fin de aparentar mayor cultura, impresionar o pretendiendo demostrar un alto poder adquisitivo.

    Lejos está el Protocolo de ser exclusivo de ciertos grupos sociales, por el contrario, es totalmente inclusivo, buscando mantener un equilibrio entre la tradición y la innovación, adaptándose a cada cultura y realidad social, promoviendo simple y sencillamente, una cultura de respeto, que es la base de las relaciones humanas, a través de la diplomacia, que permite manejar esas relaciones con fraternidad.

    Particularmente, creo en la necesidad apremiante de que adquiramoscomo individuos, el conocimiento normativo y técnico que nos brinda el Protocolo, fomentemos los buenos modales y trabajemos la cortesía. Creo fielmente en que hay que acercarlo mas a la comunidad, dejar de lado los prejuicios y darle el lugar que se merece; ese lugar está en cada uno de nosotros y en nuestra vida cotidiana. Tenemos a mano una herramienta para el Éxito, utilicémosla de la mejor manera.

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